diciembre 29, 2008

METRONOTICIAS Polémica en Altamira por cierre del museo







Reynosa, Tam, junio 24 del 2008

* La Regidora Hilda Margarita Álvarez, exige comparecencia de directora de cultura

Por: Berenice Turrubiates/MetroNoticias

Altamira, Tamaulipas.- En la reubicación de las piezas arqueológicas del museo “José Reyes Meza”, la directora de cultura del Ayuntamiento actuó con arbitrariedad sin tomar en cuenta al cabildo, declaró la regidora perredista, Hilda Margarita Álvarez.

El sábado pasado los vestigios fueron trasladados a una casa de seguridad desconocida incluso para los miembros del cabildo, después de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia, declarara inadecuadas las instalaciones por la humedad que podría afectar a las piezas.



Hilda Margarita Álvarez, quien también formó parte del Ayuntamiento durante la administración del ex alcalde, Sergio Carrillo, dijo que la directora de cultura, Lucero Zaleta, pasó por alto la disposición legal establecida en el año 2000 en el sentido de que los objetos exhibidos en el museo, durante diez años estarían bajo el resguardo de la entonces contralora municipal, Zoila Mendoza Segura.

Exigirá la comparecencia de la funcionaria ante el cabildo para que explique su proceder porque antes de llegar a la clausura del museo, primero debió rendir un informe detallado de lo que antropólogos del INHA resolvieron.

Posteriormente, tuvo que haber pedido autorización al presidente municipal y a los regidores, para nombrar un domicilio particular como casa de seguridad de las piezas arqueológicas, pero siempre y cuando la dirección de obras públicas emitiera un dictamen respecto al estado en que se encuentra la galería.

Considera la edil perredista que Lucero Zaleta se tomó atribuciones que no le corresponde, sobre todo, porque a los empleados del museo los dejó a disposición de la Oficialía Mayor para que esta dependencia, decida si los reubica a otra área o los liquida.

“Me entero porque la gente, el personal ahí está afuera, porque ella lo pone a disposición del oficial mayor sin un pelito de responsabilidad, nada más porque ella dice que el oficial mayor decida a dónde los manda o si los liquida, eso es una irresponsabilidad”.

www.enlineadirecta.info ALTAMIRA: CLAUSURAN EL MUSEO “JOSÉ REYES MEZA”












20 Jun 2008

1 - Piezas arqueológicas serán resguardadas por el municipio

Cynthia Gallardo Guerrero/EnLíneaDIRECTA

Altamira, Tamaulipas.- Al considerar que las instalaciones donde se ubica el museo “José Reyes Meza” son inoperantes, arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia(I.N.A.H.) determinaron su clausura, pues la galería de piezas sobre todo de la cultura huasteca se ubica en la planta baja del kiosko de la plaza Constitución y cada que llueve corren riesgo de afectaciones por la humedad que se filtra en el inmueble.

La directora de cultura, Lucero Zaleta Pérez, informó que dos arqueólogos procedentes de la Capital del Estado, verifican las condiciones que guardan cada una de las cerca de cuatrocientas piezas de la cultura huasteca registradas ante el I.N.A.H: “Vinieron ya los arqueólogos de Ciudad Victoria, vieron las condiciones en que está el museo y por lo tanto, no puede estar la colección de las piezas arqueológicas, ayer empezaron a envolverlas, traen un inventario de 386 piezas que tienen que estar ahí”.

Indicó que para reubicar el museo es importante encontrar un predio de preferencia en la zona centro para que la ciudadanía tenga un fácil acceso y señaló que a partir de mañana, los vestigios serán resguardados por el municipio; descartó que se pueda dar otro uso a ese inmueble debido a su mala planeación.

Además de la Diosa de la fertilidad ó “Itxcuina”, que es una de las más grandes y que pesa más de media tonelada, cuyo valor es incalculable, existe una exhibición de vestidos regionales típicos, el traje de charro del canta autor altamirense, Cuco Sánchez, entre otras piezas arqueológicas.

www.enlineadirecta.info INUNDADO EL MUSEO “JOSÉ REYES MEZA” EN ALTAMIRA, TAMAULIPAS












Cynthia Gallardo Guerrero/EnLíneaDIRECTA

18 Ene 2008

Completamente inundado y lleno de basura se encuentra el museo “José Reyes Meza”, ubicado en el sótano del kiosco de la plaza principal de Altamira, al ser cuestionada del por qué se registra esta situación, la directora de Cultura del ayuntamiento, Lucero Zaleta Pérez manifestó que obedece a la acumulación de agua por las lluvias registradas el año pasado, que llegó a un nivel de aproximadamente 40 centímetros.

“Ustedes saben las lluvias que hubo en noviembre y diciembre, eso fue lo que provocó que se inundara, hay un orificio por el cual entra el agua y eso es lo que provoca la inundación”.

Entre el agua del museo que fue inaugurado hace 7 años, aún quedan alrededor de 6 vestigios de la cultura huasteca de gran relevancia, como la pieza original de “Itxcuhina” o “Diosa de la Fertilidad”, el traje típico de Tamaulipas, además de vasijas ó reliquias encontradas en el ejido “Cuez de Palmas Altas”, por lo que Zaleta Pérez indicó que solicitarán apoyo de CONACULTA para evaluar los daños.

Sobre la posible clausura del museo, expresó que se realiza un estudio físico para determinar si cerrará o no sus puertas, aunque en su opinión considera que no es factible que siga operando un museo, pero sí un lugar para realizar exposiciones.





De las pésimas condiciones del inmueble, señaló que no buscarán culpables, porque el propósito de la dirección consiste en revivir las costumbres y tradiciones del municipio.

MILENIO Clausuras, renuncias y plagios; los traspiés




http://www.milenio.com/node/138626


Por: Roberto González
Dom,28/12/2008

Este 2008 no estuvo exento de errores y deslices en materia cultural. En el mes de abril, el pintor tamaulipeco Juan de los Santos Retta, denunció la destrucción de tres murales que plasmó en la década de los setenta, en un inmueble de la sección uno del sindicato petrolero por encargo del entonces dirigente Joaquín Hernández Galicia.

Uno de esos murales tenía aproximadamente 200 metros de largo. Santos Retta consideraba a estos murales como su obra “más importante”.

Cerrado al público desde el 2007, el museo José Reyes Meza de Altamira fue clausurado de manera definitiva el pasado junio por el INAH.

Después de una evaluación, el instituto indicó que el inmueble no estaba en las condiciones para albergar vestigios arqueológicos y fue cerrado. Era común que se trasminara el agua al interior del inmueble.

Prácticamente desde su creación, el Consejo Municipal para el Desarrollo Cultural de Tampico estuvo rodeado de polémica, la cual se desató en agosto, con la renuncia de su presidente, Juan Jesús Aguilar. El escritor denunció una serie de adversidades que le impidieron “cumplir fielmente” con su función.

Fue durante mayo y abril cuando el nombre Alonso Álvarez y su cortometraje Historia de un letrero se escuchaba en todos los medios de comunicación nacionales.

El joven cineasta había obtenido un premio en el Short Film Corner, certamen organizado por el Festival de Cannes y el portal web Youtube, y al poco tiempo fue acusado de plagio por el conductor Carlos Loret de Mola.

A pesar de que en los créditos del corto figura como escritor, director y productor, Álvarez negó haber copiado el corto “Una limosna por favor”, del español Francisco Cuenca.

diciembre 16, 2008

MILENIO MUCHOS APOYOS, MALOS POETAS




Tampico, Tamps, domingo 14 de diciembre 2008




Gastón Alejandro Martínez

El nombre de este artículo tiene una cierta intención provocativa, como preámbulo para mis reflexiones en torno a uno de los temas más trillados y fastidiosos en torno a la cultura: el de los famosos apoyos o la falta de éstos por parte del gobierno a la susodicha y a sus hijos preclaros los escritores, pintores, teatreros, etc., que suelen malgastar el tiempo precioso que su formación en sus respectivas disciplinas mucho necesita en la queja constante, en el lloriqueo y la protesta, cuando no en la lambisconería y el lamesuelismo más aberrante en pos del billete siempre envenenado de los gobiernos, reacios a invertir en todo lo que no huela a negocio u obras de lucimiento, pero que de pronto huelen que soltar algunos dineros a escritorzuelos de medio pelo puede redituar en loas a la generosidad del gobernante, flores y más flores a su honda sensibilidad, a su gusto por las bellas artes y a su inveterada preocupación por el desarrollo cultural del pueblo, cualidades que le acompañan desde la cuna.

Un día se inventaron las becas para los ‘artistas’ y desde entonces la innata corrupción que nos caracteriza sentó sus reales en las direcciones e institutos de cultura, creándose así en los estados de la República, y particularmente en Tamaulipas, efímeros ‘booms’ literarios con plumíferos multibecados, siempre amigos del director en turno cuando no el mismísimo director y sus subordinados, cuya trascendencia no excedió al del sonido de un petardo. Una verdad monda y redonda se revela desde entonces para todo aquel que la quiere ver: las becas y los apoyos no hacen mejores artistas. Imaginen a los borrachos, drogos y geniales Rimbaud y Modigliani becados por el FONCA. Grotesco.

Así como la pena de muerte no ha erradicado ni disminuido al crimen ahí donde ésta se aplica, tampoco los famosos apoyos a los artistas que afanosamente los buscan han contribuido un ápice a que éstos destilen lo que les está vedado de por sí: una obra trascendente, hermosa e inmortal. Como lo demuestra la historia, los verdaderos talentos y genios lo serán con apoyos o sin ellos. Entonces, ¿de qué va la cosa con este asunto?
Si algún día llegáramos a contar con un gobierno, aunque sea uno, decente, éste seguramente no se abocaría a apoyar a la cultura en el sentido tradicional e inútil del término, sino a ubicarla en un contexto más amplio, el de la educación artística en particular y el de la educación en general. De nada sirve construir grandes teatros y salas de exposiciones si las obras no van de la mano de programas educativos que cuando menos en el mediano plazo formen un gusto alternativo al que impone la televisión comercial y acerquen a la población a las artes con genuino interés y no acarreada, como suele hacerse.

Sería aquel gobierno no perfecto, sólo decente, uno que trabajara como suscitador, como provocador, como impulsor de la cultura y las artes, no con dádivas sino pagando a los artistas honorarios justos por lo que hasta ahora se ha considerado de gratis y como un favor, como leer, actuar o cantar en público. Tal gobierno se concentraría en promover el trabajo artístico, promoviendo la organización independiente de grupos de teatro, danza, música, abriéndoles sus espacios, acicateando la libertad de expresión, la tolerancia hacia la diversidad de pensamientos y actitudes propias de las artes, comprando publicidad a las revistas independientes que demostraran un trabajo editorial serio, creando un fondo editorial que busque patrocinios y coediciones, dignificando las bibliotecas públicas, involucrando a la iniciativa privada en proyectos como compañías municipales o estatales de danza, de teatro, una orquesta, etc., poniendo al frente de las direcciones de cultura a verdaderos promotores y amantes de las artes, no a oscuros funcionarios que no conocen de letras más que en la sopa.

Es mucho lo que se puede hacer desde una visión integral, a partir de una política de estado, pero esto es lo último que harán nuestros actuales gobernantes, sean del partido que sean, no quieren una sociedad pensante que los cuestione, para educar al pueblo ya tienen a la televisión, a la ‘maestra’ que todos los días nos enseña que el sindicalismo más rancio y charro del siglo veinte, aliado siempre al poder y al dinero, sigue allí como en los viejos tiempos del tricolor que ahora renace en una realidad política hecha a su medida. Vivimos en un mundo de negociantes y mercachifes, unos legales, otros ilegales, indistinguibles unos de otros en el miasma de la cotidianidad nacional. Ellos gobiernan, somos sus empelados o somos sus parias; somos sus esbirros o sus víctimas. A contracorriente de todos ellos uno construye su obra como construye su vida, con alegría y con valor. No hay queja, ‘nos tocaron, como a todos, tiempos malos por vivir’ (Borges dixit).

Un saludo a mi joven amigo Carlos Juárez, que supo darle a su espectáculo de fotografía, música y literatura un tono de innegable, violenta y desnuda poesía.


*Gastón Alejandro Martínez (Ciudad Madero, 1956), estudió letras hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Poeta, compositor y editor de vocación, actualmente se gana la vida como publicista. Es autor del poemario "Solar de pájaros" (CONACULTA, 1989) y del libro "La Música" (Ediciones Sin Nombre, 2006), el primero de una trilogía con el mismo nombre. El Horizonte es un libro escrito entre 1986 y 1992. La mayor parte de la obra de Gastón Alejandro se encuentra inédita.

diciembre 08, 2008

MILENIO LA CULTURA, LAS ARTES, EL GOBIERNO




Tampico,Tamps, domingo 07 de diciembre de 2008



Gastón Alejandro Martínez

La tarea del crítico es encender una lámpara para ver él mismo con mayor claridad lo que quiere que sus lectores vean junto con él. Es deseable no contar con ideas preconcebidas, sino dejar que su estilo (algo así como su ser lingüístico) vaya pariendo ideas, tal como las imágenes nacen de la voluntad de cantar del poeta.
Bien hace aquel crítico que evita hablar de lo que no sabe y reconoce frente a sus lectores sus limitaciones. A veces preferimos decir tonterías antes de conceder que no hemos leído tal o cual libro, que no conocemos nada de un autor famoso o que apenas tragamos dos o tres líneas del imposible Mallarmé. Tememos desnudar nuestra ignorancia más que a cualquier otra cosa, aunque ésta tarde o temprano termine en cueros.
Menciono todo esto porque un amigo mío me dijo hace unos días ‘me gustó tu artículo del domingo, pero para la próxima edición del FIL deberías asistir a más eventos, para que puedas hablar con mayor propiedad’. Tiene razón, el trabajo esclavizante y mi inveterada flojera me permitieron apenas asistir a dos o tres eventos del FIL este año. Sin embargo, mis cuestionamientos no parten de que no hubieran espectáculos y artistas de calidad dentro del FIT, sino de la presencia en él de cantantes televisivos encumbrados por el mercado, uno de ellos inaugurando el festival; de la decisión, el año pasado, de homenajear a Eduardo Verástegui, quien si tiene algún mérito es el de estar cerca del primer círculo del poder político tamaulipeco. Entre él y José Luis Cuevas, homenajeado en la edición de hace seis o siete años, hay un universo de expresión, trascendencia y trayectoria artísticas. Por ello pienso que el FIT decae antes que progresar; por ello y por otras razones que no caben aquí pienso que el FIT es más un lastre del sexenio anterior que una actividad fundamental de sus políticas públicas. En menos de un minuto despachó el gobernador el tema de la cultura durante su cuarto informe. Saque el lector sus propias conclusiones.
Dentro del mismo tema, el artículo ‘¿Es tarea del gobierno?’ de Martha Izaguirre*, que apareció en pasado domingo en estas páginas, me llamó la atención. Incorpora voluntad crítica y deseo de aportar ideas, pero sitúa el debate en un punto que a mi juicio no existe: ¿debe el gobierno o no participar en la promoción de la cultura? Reiterar que sí debe hacerlo acaso nunca estará de más, sobre todo si tal gobierno lo hace poco y mal. Sin embargo, hasta ahora no conozco a nadie que haya manifestado públicamente que la difusión cultural no es tarea de los gobiernos. Más bien el debate se centra hasta ahora en si existe voluntad para realizarla, en si existen acciones significativas de los gobernantes en ese sentido.
Sorprende Martha Izaguirre cuando escribe que este debate es aprovechado ¨por los que gustan de manifestar su ‘ideología separatista’ y al mismo tiempo tener vidas más que alineadas al sistema..¨. Entiendo que existan tipos que se dicen críticos al sistema cuando en la realidad reciben su buen ‘maíz’ del gobierno o llevan una vida regalada gracias a sus contubernios con el poder, pero lo que no logro comprender es eso de ‘ideología separatista’. Leo con detenimiento su artículo y finalmente se me ocurre que pudiera referirse a quienes intentan colocar a la difusión y promoción de la cultura fuera de las responsabilidades de los gobiernos, es decir ‘separar’ esas actividades de sus funciones propias. Todo su artículo va encaminado a afirmar que sí son tareas del gobierno. Los ‘separatistas ideológicos’ son tal vez los que afirman lo contrario, pero… ¿quiénes son esos que además viven alineados al sistema? Nada de raro tendría, por cierto, que quien le quita responsabilidades tan evidentes a los gobiernos estuviera alineado con el mismo, pero en fin.
Aventuro otra teoría: los separatistas son los que, ponderando la difusión y promoción cultural independiente le facilitan la tarea a los gobiernos o los llevan a de plano desentenderse con el pretexto de que la sociedad solita se abastece de cultura artística y abre sus propios espacios sin estar dándole lata. Pero no es así la pichada, dirían mis cuais beisboleros. Los proyectos independientes le otorgan soberanía a promotores y artistas, además de un gran margen para la evaluación y el escrutinio público del poder político. Recordemos que los dineros públicos que se otorgan ‘generosamente’ a la sociedad suelen estar envenenados. Este último punto merece mayor reflexión y discusión. Ya no queda espacio para ello. Conmino a Martha Izaguirre a que ahonde en sus comentarios y continúe enriqueciendo este debate. Su visión de la debacle gubernamental en materia de cultura es valiente y no necesita de ambages, como ‘florear’ un poco al gobierno del estado, acaso para que no tome a mal sus cuestionamientos. Adelante, Martha, y saludos.


*Cf. Marta Izaguirre, ‘¿Es tarea del gobierno?’, en Milenio Diario, Tampico, domingo 30 de noviembre de 2008.

diciembre 07, 2008

DIÁLOGOS DEL ARTISTA/ JUAN JESÚS AGUILAR Por Ricardo Delgado Herbert

Tampico, Tamps, domingo, 7 de diciembre 2008



“No hay extensionismo de nuestros valores literarios y artísticos extra muros. Ir de lo regional a lo nacional y de ahí saltar a todos los rincones del mundo. A los artistas y escritores se les ha ido la vida en llenar su currículum vitae y a los gobiernos en llenar expedientes”

Juan Jesús Aguilar


El invitado a este espacio, nació en Tampico, Tamaulipas el 19 de febrero de 1945. Es autor de La gata sobre el tejado caliente; Feracidad del Trópico; Los trovadores huastecos en Tamaulipas. Historia literaria-musicológica (Ciudad Victoria, Tam., 2000); Traje típico de Tampico, Estudio para crear el Traje Típico de Tampico; Altamira, un bastión en el Sur de Tamaulipas. Monografía heterodoxa (Altamira, Tamaulipas, 1987.). Libreta de dos manos. Poemario-Invención Varia. México, DF, 1983. Su obra ha sido incluida en ocho antologías nacionales de poesía y narrativa. Ha obtenido los siguientes premios: PREMIO NACIONAL DE POESÍA EFRAÍN HUERTA, Edición XVIII (2000); PREMIO ESTATAL DE POESÍA JUAN B. TIJERINA, Edición XVI (1999). PREMIO DEL PRIMER CONCURSO DE LITERATURA EN TAMAULIPAS, 1984, con Visiones / Poema. Desde 1979 se ha desempeñado como maestro en el área humanística en los niveles medio, superior y superior. Desde 1975 ejerce la escritura periodística en publicaciones nacionales e internacionales.



1. ¿Existe realmente en Tamaulipas una evolución en la educación artística?

El artista nace y nacido se hace. Esta en manos del oficiante el crecer o el empantanarse. Apoyos en especie o económicos del estado y de los mecenas son otra cosa.

2. ¿Recibe el área de letras realmente un apoyo constante por parte del gobierno del estado?

Hay una institución nacional (CONACULTA), y otra homóloga estatal (ITCA) y las direcciones municipales de cultura. Los mecanismos existen (becas y similares). ¿Por qué funcionan a medias instituciones y mecanismos? ¿Hay presupuesto suficiente y oportuno, y además, se aplica al renglón de arte y cultura? Mi respuesta concreta, por el mínimo de cuestionamientos que planteo, solo escribiendo un ensayo, o mediante una investigación, podría contestar esta pregunta. A efecto de no dejar cabos sueltos que a la hora de interpretar ahorquen.

3. ¿Cuál es tu opinión de los festivales organizados en Tamaulipas?, cómo el de “Letras en el Golfo”, “Letras del Mundo en Tamaulipas” hasta “La Palabra Infinita”.

El primero era el más importante y prometedor a partir de tener finalmente a futuro una tradición cultural y artística festiva. El segundo era lo mismo, pero, con el capricho de cambiar el nombre para dejar el poder en turno su huella, la posibilidad de la tradición se rompía, y se veía venir su desaparición de parte del Estado. El tercero era un remedo que los escritores hubieran podido hacer crecer, pero… Descanse en Paz.

4. ¿El Festival Internacional Tamaulipas ayuda a formar al público o artistas en la región?

El FIT es la posibilidad de foro para el espectáculo de calidad artística internacional de otros países y del nuestro, el estatal y local, pero, hay mucha basura de la cultura popular de masas. Habría que conocer el catálogo de ofertas, la manera de seleccionar lo que viene, y el manejo de los dineros y las posibilidades de negocios en lo oscurito. El FIT es una panacea.

5. ¿Que es lo que se tendría que trabajar de manera inicial para que se pueda ofrecer una política cultural congruente?

Organización y Métodos, Organigramas y Funcionogramas, revisar la Norma de esa política (apoyada en una declaración de principios), planear y convocar proyectos, escoger las personas adecuadas para cumplir los propósitos con eficacia y eficiencia, presentar un programa sexenal... y habría más qué decir al respecto.

6. ¿Crees que una de las soluciones sea formar verdaderas escuelas de arte para así preparar talentos de la región?

Primero, no olvidemos: *Quod natura non dat Salamanca non prestat. Luego: formar monitores locales en cada género, a través de una enseñanza educativa-formativa que impartan los maestros de aquí (país) y de China, sea a través de seminarios, cursos, becas en escuelas de arte y academias de letras.

* Lo que la naturaleza no da, Salamanca no lo presta.


7. ¿Estás impartiendo talleres literarios en Tampico?, háblame de ello

He coordinado talleres, y aproximadamente desde hace cinco años, seis amigas conmigo tenemos un taller colectivo: 7ALLERSIE7E. Hemos publicado un libro colectivo en edición de autores: Librido. Con introducción de Guillermo Samperio, quien en marzo de este año vino a presentarlo. Trabajamos más como cooperativa y no pedimos un quinto a nadie.

8. ¿Qué propondrías en favor del desarrollo cultural del estado?

Capacidad, sensibilidad, conocimientos, planeación, y amor al Estado de parte de nuestros gobernantes, funcionarios e instituciones. Limpieza y honestidad. Accionar todos los días (mediante temporadas de clásico y moderno en la localidad) los grupos de danza, teatro y, pintores y literatos, lecturas. Precios accesibles y algunos eventos gratuitos. Gratis a “los consentidos del régimen estatal”, los abuelitos. Medio precio a estudiantes y 30% de descuento a maestros.

9. ¿Como se vislumbra actualmente la relación del gobierno del estado con la comunidad cultural tamaulipeca?

Efecto de la inconciencia, el pueblo tamaulipeco [ricos y pobres] se manifiesta caravanero con el poder (en espera de dádivas). A todo dice, Sí. Cree que «todo lo que brilla es oro», y ante esa incapacidad de distinguir lo brilloso de lo brillante, se postra deslumbrado ante cualquier destello. En la comunidad cultural tamaulipeca “no están todos los que son, ni son todos los que están”. Siempre ha habido charlatanería. Aquí y ahora, en tiempos de postmodernidad, la simulación y el facilismo imperan. –No existe relación.

MILENIO “Vamos a dejar un lugar para los artistas”





http://impreso.milenio.com/node/8506052


“Vamos a dejar un lugar para los artistas”
La infraestructura es el principal reto de la dirección de Cultura de Ciudad Madero, a cargo de Rosa Adelly Rangel; el inmueble que albergó durante décadas a la cárcel, será convertido en el primer espacio cultural de ese municipio.


2008-12-07•Cultura


Rosa Adelly Rangel Directora de Cultura de Ciudad Madero Foto: José Luís Tapia

Por: Miguel Domínguez

En pleno centro de Ciudad Madero, un viejo inmueble construido en la década de los cuarenta del siglo pasado, está a punto de someterse a una transformación radical, no tanto su estructura como su vocación.
El antiguo Cereso de Madero, que hasta hace poco funcionaba como una cárcel para mujeres, ya está en manos de la dirección de Cultura de ese municipio, para instalar en su interior el primer espacio cultural propio de la ciudad.

En una de las antiguas oficinas administrativas, desocupadas ya totalmente, Rosa Adelly Rangel, la directora de Cultura de Madero, describe con orgullo el proyecto que ya está sobre la mesa en espera de recursos y que incluiría una galería, un pequeño foro con capacidad para 200 personas, salones para talleres y una biblioteca especializada en arte.

Comprometida con la posibilidad, la directora más joven de esta administración municipal en Ciudad Madero, sonríe fácilmente y presume cada rincón del inmueble, hasta el más insignificante. Sabe que echarlo a andar, podría ser la manera de comenzar un desarrollo cultural que se ha tardado en llegar al municipio.



¿Cuánto costaría el proyecto?

Te mentiría si te dijera una cantidad, estamos haciendo algunas adecuaciones, al principio uno se emociona y le quieres poner todo y aumentar, pero la verdad es que queremos ser muy concientes, muy realistas de que la situación está difícil, el municipio tiene otras necesidades, sin embargo el presidente ha sido claro en que él quiere también apoyar mucho la cultura no solamente dar obra pública a la gente, el presidente tiene muchísima conciencia de que la cultura es el alimento del alma y con cultura, vas a tener mejores ciudadanos.

El hecho de que un lugar que era una cárcel se convierta en un espacio para el arte es algo muy simbólico.

Imagínate el impacto, yo tuve oportunidad de venir antes cuando empezamos a “echarle el ojo”, y sí nos causaba impresión porque el lugar te impone, pero fuimos imaginándonos los salones, y ya que te lo empiezas a imaginar cambia todo; de verdad es algo muy bonito.


¿La creación de infraestructura fue el principal problema cuando usted asumió la dirección?

No te voy a mentir, la cultura la hemos seguido llevando, con eventos en las colonias, en plazas, hemos dado por ahí talleres, hemos hecho todo lo que concierne a la dirección de cultura, sin embargo estamos un poco atrasados en la creación de espacios, pues a lo mejor nosotros vamos a invertir mucho dinero en eventos, por qué no invertir, encausar todo eso a crear el lugar a donde se va a producir todo este talento, todos estos artistas, esa fue una meta que nos fijamos desde el principio y esperamos que en este trienio lo logremos y le dejemos físicamente este lugar a los ciudadanos y que nadie se lo quite.

¿La gente en Ciudad Madero exige espacios para el arte?

Sí, mira por ejemplo tenemos la escuela municipal que hasta ahorita tenemos danza y teatro, que son las compañías municipales y no tienes idea de cuánta gente se acerca a pedir las clases, nosotros las damos gratuitas, no cobramos nada. Ahorita ellos son los que están montando la pastorela, y la compañía de danza son los que hicieron la Viejada en Día de Muertos; la gente se acerca mucho, la gente nos pide y a nosotros nos gustaría darles pero en dónde… ahorita tenemos el espacio que el Sindicato petrolero ha tenido a bien prestarnos, pero sí ya merecemos un lugar propio.

¿Está lejana la posibilidad de construir un teatro?

Yo creo que no es muy lejano, es cuestión de que nos pongamos de acuerdo, de presentar algún proyecto, de que canalicemos con quien tengamos que canalizar pero estamos trabajando muy duro junto con el presidente para primero lograr esto, para poder ir creando este espacio cultural donde vamos a desarrollarnos y posteriormente pensar en alguna obra de un teatro; no podemos competir con ningunos otros municipios, cada quien tiene su infraestructura y sus necesidades como población.

En época de crisis, el área de cultura suele ser la sacrificada ¿ustedes han tenido problemas con los presupuestos?

Siempre el presidente tiene toda la iniciativa y toda la disposición de apoyarnos, no ha habido un proyecto al que nos que diga no. Nosotros somos muy concientes de la crisis que tenemos, tratamos de hacer nuestros eventos, no necesitas tener diez mil millones de pesos para hacer un evento, si lo haces bien, si tienes la cooperación de la gente, nosotros podemos hacer eventos de calidad y que el municipio aporte lo que tiene que aportar. Sin embargo no nos gusta pedir de más porque sabemos que el municipio necesita también otras cosas, pero por ese lado no nos ha ido mal. No es cuestión de cuanto te dan sino de cómo lo empleas, de hacerlo rendir.

¿Su juventud significó un reto a la hora de asumir la dirección de Cultura?

Es una gran responsabilidad, tengo experiencia en la administración pública, en muchas cosas, pero siempre es un reto; gracias a Dios tengo un gran equipo, la gente que tenemos en la dirección es lindísima es muy chambeadora y hemos sacado adelante todo esto.

MILENIO "La cultura vaga en Tampico"




http://impreso.milenio.com/node/8502658


Para bajar recursos, ahí están educación y cultura, declaró

A los funcionarios de cultura, dijo Amparo González Berúmen, les falta conocimiento en el área. Hay quienes ni siquiera saben quien es el artista cuando ya tiene 30 años de obra.



2008-11-29•Locales


Por: Marisol Vera


Amparo González Berumen, empresaria exitosa que habla de su experiencia en la cultura FOTOS: JOSÉ LUIS TAPIA
El olor a café llega hasta la calle, se escapa entre las rendijas de las ventanas, por debajo de la luz como un presagio. El anuncio nostálgico de El Cuco se levanta sobre la mañana.

El rugido de las máquinas inunda los laberintos de puertas y paredes. Entre imágenes colgadas del tiempo, Amparo González Berumen, se dispone a conversar sobre su experiencia como mujer empresaria amante de la cultura

¿Cuál piensa que fue el motivo principal de que la AMMJE le nombrara la empresaria del año 2008?

Fue, sobre todo, por mi acercamiento a la cultura y en lo que respecta a este año por el concepto de Café Degas. Hasta ahora existen cuatro sucursales y planeo abrir una más a finales de febrero del próximo año.

¿Cuál es la clave para que la cultura sea un negocio, o al menos autosuficiente?

La cultura, jamás la he visualizado como negocio. Estamos cumpliendo 11 años con el Café Cultura y nuestro objetivo principal es hablarle a la gente. El Café Degas ha tenido mucha popularidad entre los jóvenes, y se han abierto varias sucursales, pero estas cafeterías tienen sólo un año y mi interés por la cultura viene de más atrás.

¿Qué nuevos proyectos tiene Ediciones Café Cultura?

Hemos editado cuatro libros, entre ellos Los días perdidos y otras pérdidas, de Arturo Castillo Alva, libro con el que inauguramos la editorial, y el más reciente An Tenec Cau, diccionario de la lengua huasteca, de Epifanio Martínez Hernández. Están en proyecto 4 libros, entre ellos un libro de historietas escrito por Arturo Castillo e ilustrado por José Luis Díaz, y el libro Historia tampiqueña de la infamia y otras historias, de Aurelio Regalado.

¿Cómo está afrontando la crisis económica actual la empresa Café Costeñito?

De manera local no ha afectado tanto la crisis. Se vislumbra bueno el año en cuanto a producción de café. Pero podría afectarnos en los insumos, las cafeteras son italianas, tenemos muchos accesorios que compramos en Estados Unidos, de manera que ahí es donde vamos a resentir. Ahora que con el desempleo que se viene, no creo que vayamos a tener ese problema.

¿Ustedes tienen plantíos de café, en dónde están ubicados, cuántos son?

Tenemos plantíos en la Huasteca, en Xilitla. Pero nuestro abastecimiento es muchísimo más grande. Son fincas cafetaleras, pero en realidad no somos una empresa grande, quizá chica entre las medianas. Compramos café de diferentes regiones, por ejemplo Veracruz y Chiapas.

¿Cuál es su opinión acerca de cómo se está haciendo la cultura en el sur de Tamaulipas?

A los funcionarios, algunos, les falta conocimiento en el área. Hay quienes ni siquiera saben quien es el artista cuando ya tiene 30 años de obra. Quizá sea la ausencia de estar ellos en el ámbito de la cultura. Quizá sus decisiones no sean tan atinadas y no se destinan fondos suficientes. Quizá está vagando en el ambiente el programa de cultura aquí en Tampico. Pero en relación a hace 10 años, veo un florecimiento cultural.

¿A qué cree usted que se debe este florecimiento cultural?

La unión de esfuerzos hecha por asociaciones promotoras de la cultura, por ejemplo yo por mi cuenta con el concepto Café Cultura. También ha sido valiosa la inauguración del teatro, porque nos permite apreciar espectáculos internacionales, lo de los costos es un reglón serio que también hay que tratar. De pronto quisiera escuchar que un escritor de los nuestros levantara la mano y dijera “voy a impartir un taller, que vengan los jóvenes, pongan el marco y yo lo imparto”.

Pero sí hay escritores que han impartido cursos gratuitos en Tampico.

Bueno, siempre hay mucho reclamo de parte de algunos artistas, se quejan de mil cosas y tienen razón, pero tú cuando hablas es porque ya diste lo que estás exigiendo.

El presupuesto de Tamaulipas destinado a la cultura fue uno de los más bajos en el país, dado que no presentó proyectos, ¿cuál es su postura sobre esta situación?

Definitivamente el presupuesto que tenemos para la cultura, por parte del gobierno, es nada. Pienso que el artista puede tener espíritu creativo, pero no siempre sabe como presentar un proyecto. Quizá no puedes sustentar un gran currículum porque antes tuviste cosas que realizar y nunca llegaste a hacerlo porque no tienes apoyo.

¿Qué sucede, entonces, con la responsabilidad por parte de los gobiernos para apoyar a los artistas?

Es una responsabilidad que no cumplen, que no se está cumpliendo ahora, ni atrás, ni más atrás. Esta situación es a nivel nacional. La dinámica también es estatal y municipal. El presupuesto para la educación también es muy bajo. Cuando se trata de bajar los recursos, inmediatamente ahí van la Educación y la Cultura. Yo no sé si quieran que seamos un pueblo ignorante y no levantemos la mano para reclamar puesto que no sabemos nada.

En lo que respecta al Megaproyecto, usted habló en defensa de nuestras áreas verdes en la Laguna del Carpintero, ¿cuál es su postura en este momento acerca de este rubro?

El Megaproyecto definitivamente era un grave error. Es un gozo que no se haya realizado, no en la cuestión global porque comprende varias etapas, pero específicamente en la etapa del centro comercial que se pretendía realizar ahí en casi 20 hectáreas. Aparte de la complejidad de lo político, yo creo que fue la voluntad ciudadana que se dejó oír, no política, ni de los partidos, que eso también estuvo ahí revuelto.

En este momento el alcalde no tiene ninguna intención de seguir con ese proyecto. Incluso hubo un texto que publiqué, que yo dirigía en la parte final al gobernador. Mi labor fue fundamental en el asunto de la Laguna del Carpintero. Fue definitivo porque yo puse una carta abierta dirigida a la opinión pública, firmada por mí misma, y ahí empezaron todas las reacciones. Lo que ahora sí se pretende es hacer algún parque, algún aviario, un jardín botánico.

Lo que esperaríamos es que se liberen los terrenos de esa multa que quedó del trienio pasado, de dos millones de pesos, ojalá el alcalde pronto pague esa multa y entonces sí, que el municipio entre con el pie derecho y nos diga a los ciudadanos de qué forma podemos apoyar. Yo estoy dispuesta a invertir, sin importar que partido esté en el Gobierno.

¿Más empresarios de la zona deberían apostarle a la cultura y a la ecología?

Definitivamente. A veces el empresario no voltea a ver las necesidades de la ciudad y nosotros debemos destinar un tiempo importante y un presupuesto para beneficio de la ciudad.

¿Cómo logra unir sus esferas de mujer empresaria, mujer amante de la cultura, mujer con una familia?

Nunca he podido contestar a esa pregunta. La dinámica de la empresa es toda la mañana. La labor cultural es por las tardes. Mis textos del periódico los hago en la madrugada. Es un poco repartir el tiempo, no duermo mucho, unas cinco horas. Somos una empresa familiar y de alguna manera la familia está en comunicación.

¿La empresa familiar tiene futuro en el mundo globalizado actual?

Sí. Para los hijos tener una empresa familiar es tener un camino ya andado. Ya los estamos guiando por una cultura del trabajo. Yo sí le apostaría como en un 60% a la empresa familiar.

¿Qué recomendación le haría a una mujer joven que se interese por los negocios y la cultura?


Que se reconozca a sí misma porque nuestra cultura universal, de la que ni siquiera me interesa hablar con relación al papel de la mujer, ha tenido muchas mujeres que piensan que no son capaces de realizar tal o cual tarea. Uno de los aciertos de nuestra empresa es que todas las mañanas estamos probando las mezclas de café, es el punto de partida para luego irle a preguntar a la gente qué opina, tenemos degustaciones y estudios de mercado. Yo entro a formar parte de esta empresa e implemento cosas nuevas, pero ya estaba con cierto cauce.

¿En México tomamos mucho café?

No, en México más bien somos refresqueros. Yo adoraría que tomáramos mucho chocolate, que fuéramos de una cultura chocolatera. Por ejemplo nosotros traemos café de Oaxaca y nos mandan también chocolate hecho en casa.

Si usted fuera directora de Cultura del Estado, ¿qué propuestas haría?

Lo primero que diría es que yo nunca voy a ser directora de cultura. Empezaría por enterarme, porque luego los funcionarios ni se enteran de cuales son las necesidades de la gente. Empezaría por el apoyo a los creadores. Rescataría nuestras lenguas maternas, el náhuatl o el tenek.

¿Y si fuera directora de cultura de Tampico?

Rescataría el IRBA y ahí empezaría a desarrollar un programa. Inducir a los niños a la lectura. La lectura es como la salvación. Hacer un estudio para saber que opinan los artistas, acercarse al consumidor de arte. Muchas veces lo que pasa con los programas estatales o municipales es que las cosas se hacen porque anotaron en el programa que se iba a hacer, para ponerle el sellito de que ya lo hicieron, pero falta más de conciencia y conocimiento.


¿En esta administración actual se adolece de este conocimiento?


Algunas cosas, por ejemplo, yo veo la labor del patronato de lectura, se me hace bueno, pero luego redunda en las mismas personas, está haciendo falta que el tramo sea más largo, que vayan y vean de verdad hasta el último salón de las escuelas, que hagan convenio con los directores; sí se está haciendo, pero muy poco.

¿Cuáles han sido los aciertos de esta administración en cultura?

El programa de las bibliotecas es nacional, por ejemplo lo recibió la dirección del METRO, y quizá uno de los aciertos haya sido implementarlo, pero no fue una idea del municipio. Tiene su mérito porque te puede llegar una propuesta nacional y no hacerle caso. Sería eso y ¿qué más?, otro acierto no sé.

¿Cuáles son sus escritores tamaulipecos preferidos?

Me gusta mucho la letra de Gastón Alejandro Martínez, definitivamente Arturo Castillo, con él inauguré la Editorial y las veladas literarias; Juan Jesús Aguilar Orlando Ortiz, Gloria Gómez.


¿Cuál debe ser la participación de los artistas con el gobierno municipal?


Un artista tiene el conocimiento, pero no pienso que podría ejercerse en cuestión de administración, porque a veces son muy viscerales y tienen sus tendencias personales. Quizá el perfil de un funcionario de cultura es que tenga conocimiento de una realidad, la sensibilidad por el arte, don de gentes, apertura.

¿Y hemos tenido a un funcionario con estas cualidades en Tampico?

Sí lo hemos tenido, quizá no ideal, pero sí una aproximación. Ha habido buenos y malos funcionarios, aunque pienso que han sido más los desaciertos, sin duda.

¿Como mujer empresaria y activista, qué le sugiere al Municipio de Tampico?

Como se lo dije al alcalde en algún momento, que a la hora de conformar su equipo de trabajo no perdiera de vista a la gente. Porque son tan fríos los gobernantes que sólo ven proyectos. Que piensen en el espíritu de las personas. Que hicieran el parque de la Laguna del Carpintero, fortalecer el Festival Tamaulipas, debe tener como meta llegar a más gente.

diciembre 06, 2008

EL SOL DE TAMPICO La promesa infinita







http://www.oem.com.mx/elsoldetampico/notas/s748.htm


5 de diciembre de 2008

LA PROMESA INFINITA/

Juan Jesús Aguilar



EN TAMAULIPAS gobernadores van, gobernadores vienen. De la mano, presidentes municipales. Relámpagos en la noche de los tiempos norestense. Lluvia de arte y cultura anunciada desde 1748 (con Escandón y Helguera) a 2008 (con Hernández González) que nos ha dejado esperándole sentados. Algún chipichipi entusiasma nuestro espíritu y, después de provocar largas sequías, lo desinteresan.

El domingo seguí el IV Informe, escuché en el rubro de educación inversiones en infraestructura, reconocimiento a educadores y educandos que nos trajeron premios en mediciones escolares, y además, gratitud oficial al dirigente sindical del profesorado. Nada nuevo. En el renglón de cultura la panacea es el Festival Internacional Tamaulipas, vacío en función de la literatura, del teatro, la danza, la plástica y el cine. Aunque se inauguren terminados a medias y al breve paso del tiempo terminen medio destruidos, se sigue invirtiendo en teatros y espacios culturales múltiples. ¿Por qué no el gasto en impartición de seminarios y cursos por maestros reconocidos, para elevar la calidad de artistas y escritores locales otorgando, además, becas nacionales y extranjeras para formar monitores bajo la enseñanza educativa-formativa de las bellas artes?

-Infraestructura hay, hacen falta compañías y grupos locales de calidad, con temporadas de teatro clásico, moderno y danza folklórica, clásica y moderna para crear público fogueo de los artistas. Faltan recitales y lecturas de nuestra gente e intercambios con otros Estados para darse a conocer. Pero...

En 1760 José de Escandón y Helguera informa al virrey de Nueva España sobre los Primeros Actos Culturales en la Provincia de Nuevo Santander, con sede en la Villa de Aguayo (Ciudad Victoria, Tamaulipas). Primera y última fiesta cultural de los [hoy] tamaulipecos del siglo XVIII, celebrada del 8 al 26 de noviembre de 1760, con motivo de la coronación del rey de España. Y aunque hubo otros actos de cultura popular en el siglo XIX, luego de las mejores fiestas huapangueras del XX, en el mandato de Norberto Treviño Zapata (1957-1963), la primera nacional mejor organizada: el Festival Cultural en la Costa del Seno Mexicano (1987-1993).

Hace 8 sexenios se formó el Conjunto Típico Tamaulipeco, del Gobierno estatal, promoción política federal en el país, bajo el entusiasmo de Emilio Villarreal Guerra (tiempos de Treviño Zapata). Ha bajado en calidad, porque no los proveen de vestuario ni de instrumentos (las guitarras sextas sustituyen a las quintas). A estas alturas ya deberíamos tener la Compañía Tamaulipeca de Danza, con bailarines y coreografía en tres géneros: folklórica (del Estado y de la República), clásica y contemporánea, universales. ¿Por qué no han invertido en ello?

En Tampico el teatro local y el de compañías nacionales de prestigio traídas al puerto tiene lugar desde el siglo XIX. La poesía y la narrativa se ejercen también desde aquellos años decimonónicos. La música y la danza tiene arraigo profundo, los vestigios arqueológicos de Las Flores son prueba fehaciente. ¿Por qué no se tienen compañías de teatro, danza y música municipales? ¿Por qué no existe un ateneo porteño de literatura? ¿Por qué con la mano en la cintura el gober Tomás instaura el Festival Internacional de Letras en el Golfo, el gober Eugenio le cambia nombre primero (Letras del Mundo en Tamaulipas), y luego lo desaparece con la mano en la cintura? ¿Por qué el mismo Eugenio inventa un festival rabón paliativo llamado La Palabra Infinita, y al año ya no hay nada? Porque la cultura y las artes son cosas de expediente para los gobernantes y cargos premios para sus cuates y compromisos aunque sean incapaces de hacer un Té Lipton.

A todo lo dicho agregue usted ignorancia y abulia entre la población; sume a los artistas e intelectuales amordazados con chambas, beneficios monetarios, viajes, becas y otras prebendas; échele el desvío oculto de presupuestos para las grillas electorales, los pequeños grandes negocios de cultura en lo oscurito, y por último, las reducciones presupuestales a educación y cultura en nombre de la crisis y de los renglones más importantes que el arte. La cultura y las artes en el puerto viven en el Limbo de la promesa infinita.

Escríbame: poetrysong@hotmail.com

diciembre 01, 2008

MILENIO El FIT: Debate abierto








Gastón Alejandro Martínez

Tampico, Tamps, noviembre 30, 2008

Mario Andrés Aquino López hace un comentario en el portal periodístico La región, con sede en Victoria, a mi artículo ‘El FIT y la política cultural’, que apareció aquí hace algunos domingos*. Su crítica a mi texto extiende el debate y posiblemente acicatee a otras plumas a escribir sobre la situación actual de un festival que ha quedado como el único festival cultural importante auspiciado por el gobierno del estado, después de la penosa desaparición de Letras en el Golfo.

Veo el texto de Aquino López como un síntoma de que la crítica seria es posible en Tamaulipas, pero me parece escrito a partir de una lectura apresurada. No dije en mi artículo que el FIT fuera un lastre, como afirma, sino: ‘deja la sensación de que sigue siendo para la actual administración estatal un lastre que, a diferencia de Letras en el Golfo, no se ha atrevido a tirar’. Es decir, acaso no lo sea, pero deja esa sensación. ¿En quién? En el que esto escribe y en algunas otras personas con las que he charlado sobre el asunto. ¿Por qué? Porque a diferencia del ejemplo que Aquino López menciona (el Festival Cervantino), el FIT no progresa, antes más bien retrocede, a menos que presentar a Alejandro Fernández en la inauguración de este año e incluir en él a Yuri y a Mijares sea una señal de mejoría.

Entiendo que para miles o millones de personas estos cantantes televisivos son buenos, tal vez lo sean, pero no son artistas alternativos a lo que la industria del espectáculo ofrece cotidianamente en las pantallas, la radio, los palenques, las ferias, etc.

Hace tiempo que Raúl Velasco pasó a mejor vida y hace más que dejó de tirar línea sobre el gusto musical en México, pero las cadenas televisivas que presumen de pluralidad siguen allí dándonos más de lo mismo: música chilera y pop chicloso que a veces se maquilla de ‘canción con mensaje’ o ‘rock en español’ (igual pop chicloso pero más amplificado). Fernández, Yuri y Mijares representan precisamente lo que la peor televisión del mundo ofrece como genuinos intérpretes de la canción popular mexicana. El espectáculo en México, como la política y los consorcios televisivos, sólo cambia para seguir igual.

Con cierta malicia, Aquino López dice –siguiendo mi artículo- que estoy a la espera de una determinada política cultural del gobierno del estado, como si estuviera sentado esperando a que esto ocurra. Por ello argumenta que en lugar de esas ‘inteligentes utopías’ se debería valorar el hecho de que ‘por algo se empieza’. El problema con el FIT es que no está en sus inicios, tiene ya su historia y su antecedente, el Festival Internacional de Otoño de Matamoros, no comenzó con la humildad de los entremeses cervantinos del maestro Ruelas que dieron paso al Festival Cervantino, como nos recuerda Aquino López, sino financiado con dineros gubernamentales, lo cual está muy bien, pero hablamos entonces de historias muy distintas. La suerte de Letras en el Golfo nos dice mucho sobre dónde termina en Tamaulipas lo que por algo empezó.

Los argumentos en los que se apoya Aquino López para analizar mi artículo sobre el FIT se apoyan a su vez en el siguiente cuestionamiento: ‘criticas pero no haces nada’. Algunos lectores recordarán proyectos culturales independientes donde estuve entrometido en el pasado reciente (la revista El bagre, por ejemplo), pero no voy a ahondar en eso. Más bien quiero defender aquí a ‘los que no hacen nada’ y exponer cuan relativa y mañosa suele ser esta afirmación que Aquino López no hace literalmente pero insinúa. Relativa porque el que escribe y publica sus textos ya ‘hace algo’, expone y se expone. La palabra inteligente y libre es un arma temible, por eso se le intenta callar o comprar; mañosa porque trampea la polémica e intenta invalidar la crítica desde los altares de la acción: quien no hace nada u holgazanea en su utopía cultural no tiene derecho a criticar. Lástima, el perezoso rasca-buches e indolente hacia la ‘acción cultural’… bien puede tener razón.

Sin embargo, a todo aquel dispuesto a la acción en pro de la cultura estatal le vienen bien las recomendaciones de Aquino López, así como sus ilustrativos ejemplos de la labor callejera de aquel legendario CLETA en Guanajuato, a la hora de pintarle violines a los dineros estatales y lanzarse por su cuenta a conquistar espacios donde mostrar talentos y habilidades. Por otro lado, no faltan promotores culturales no gubernamentales en el Tampico de hoy que, críticos o no de las políticas oficiales, abren cada vez más espacios al arte y la literatura. No es poca cosa en una ciudad donde hace apenas una década los tampiqueños pudientes y sensibles solían confundir el arte literario con las recitaciones o con los pensamientos escritos por mujeres pías. Acaso en otras ciudades de Tamaulipas pase lo mismo y no sólo de truculencia, corruptelas e impunidad se alimente nuestra cueruda imaginación.


*Cf. Mario Andrés Aquino López, ‘El FIT, el CLETA y la crítica’, en La Región Tamaulipas, http://www.laregiontam.com.mx

LA REGIÓN El FIT, el CLETA y la crítica




http://www.laregiontam.com.mx


por Mario Andrés Aquino López


Gastón Alejandro Martínez escribió una crítica contra el Festival Internacional Tamaulipas y le llama: “lastre”, luego dice que en él “aparece (igual) una singular orquesta de cámara o una compañía de danza de gran calidad, que la estrella televisiva de la canción ranchera o un par de cantantes igualmente televisivos que ayer y hoy sólo han ofrecido canciones gastronómicas diseñadas para un público masivo y poco exigente”.

En su escrito dice que está en “espera que la política cultural del gobierno forme parte de un gran programa que integre a las artes como disciplina formativa en todos los niveles educativos, desde preescolar hasta la universidad, y que se sirva para ello de todos los instrumentos a su alcance, por ejemplo medios electrónicos como la radio pública (en el estado contamos con Radio Universidad y Radio Tamaulipas, ambas con cobertura estatal). Es con este tipo de políticas públicas con las que el Festival Internacional Tamaulipas cobraría sentido y dimensión. Una sociedad educada en las artes, en el amor al conocimiento y en el sentido social y ético de la ciencia y la tecnología sería sin duda de otro calibre, sabría exigir a sus gobernantes que cumplieran con su responsabilidad y tendría la suficiente independencia para crear sus propios proyectos culturales, ya no supeditados a los caprichos o tonterías de los gobiernos”.

Esto me parece muy inteligente y utópico, pero a falta de tales políticas públicas, por algo hay que empezar.

Así empezó humildemente hace años una personalidad del mundo cultural guanajuatense, el maestro Enrique Ruelas, quien al celebrar el XX aniversario de la presentación de los "Entremeses Cervantinos" en Guanajuato, despertó el interés cultural del entonces Presidente de la República Luis Echeverría Álvarez.

El Ejecutivo Federal decidió crear, específicamente en esta ciudad, un festival de alto nivel internacional para promover la comunicación cultural, artística y humanística con otros países.

Así nació el Festival Internacional Cervantino (FIC), "la fiesta del espíritu".

Pero con un clásico malinchismo nos parece que la fiesta del vecino es mejor que la nuestra, no obstante, no tomamos las riendas de nuestras inquietudes y las conducimos como lo hicieron Luis Cisneros, Enrique Ballestee, Claudio Obregón y Luisa Huerta entre otros, allá en Guanajuato.

Ante el elitismo del FIC miembros del grupo de teatro CLETA* decidieron realizar el propio, denominado Festival Internacional Cervantino Callejero del CLETA en 21 de enero de 1973.

No fue fácil, en su primera visita, los integrantes del CLETA conocieron todo Guanajuato incluso la cárcel. Relatan que el trato de las autoridades era de represión, sin embargo tuvieron que ir cediendo.

A partir de esa primera visita se da toda una lucha para abrir espacios, ir haciendo entender a las autoridades de que es un derecho del pueblo tener sus propias manifestaciones y lugares donde mostrarlas, según lo manifestado en 2004 por los integrantes del ya famoso Festival Callejero paralelo al FIC.

http://es.wikipedia.org/wiki/Festival_Internacional_Cervantino_Callejero_del_CLETA

Abrir la alhóndiga fue una respuesta a todo lo que ellos hicieron, cuando cuestionaban todo el elitismo del Festival Internacional Cervantino (FIC). Así lo declaro el gobernador del estado Luis Humberto Ducoing Gamba durante su periodo.

Pero como dijo alguna vez alguien: "La única lucha que se pierde, es la lucha que se abandona".

Los integrantes del CLETA han sido constantes y no han abandonado la lucha es por ello que han avanzado.

En San Cristóbal, Chiapas se realiza otro Festival oficial como el FIC, mayor información en http://www.conecultachiapas.gob.mx/

A propósito de que se revuelven artistas populares con los de élite en el FIC este año se presentó el 8 de octubre Joan Manuel Serrat, el 14 de octubre Instituto Mexicano del Sonido, el 15 de octubre Ely Guerra, el 17 de octubre Susana Harp, y el 26 de octubre cerró con Café Tacuba.

En Chiapas: El Festival Internacional Cervantino Barroco inició con el grupo británico "DJ`s Sonik Gurus" y cerró con: un grupo traído directamente del barrio neoyorquino de Harlem, músicos y cantantes que integran el Great Voices Gospell.

Recordemos que el FIT se fundó a partir del Festival Internacional de Otoño de Matamoros, el cual inició 6 años antes que el FIT, y donde esperamos que perdure y que, si alguien está inconforme, tome una acción asertiva, definiendo asertivo como aquella parte de las habilidades sociales que reúne las conductas y pensamientos que nos permiten defender los derechos de cada uno sin agredir ni ser agredido.

Vamos a actuar sin dejar de soñar, pero dejemos de soñar sin actuar.

* CLETA o Thalía es una de las “Gracias” en la mitología Griega, protectora del encanto, la belleza, la naturaleza, la creatividad humana y la fertilidad; generalmente eran consideradas la hijas del Zeus y de Eurynome, aunque también se dijo que eran hijas de Dionysus y Aphrodite o de Helios y de la náyade Aegle. Es también una obra de títeres para grandes y chicos donde se reflexiona sobre el tema de la objeción por conciencia de una manera metafórica: es decir, por medio de objetos que tienen determinada función como cleta la escopeta. A un lado del significado de la palabra, Enrique Cisneros Luján asegura que el grupo teatral CLETA tiene también un significado actual, el cual nos permite entender el origen de este movimiento político cultural aglutinado en la palabra CLETA y el significado que tiene éste en la Universidad, en México y en el Mundo.