
Crónica Urbana
Por Alejandro Rosales Lugo
“Ya llegaste…” ¿Pero a dónde vamos en cultura? En los laberintos kafkianos, se llega pero no se dice a dónde. Según leo un matutino, el fantástico doctor Guillermo Arredondo Olvera, anuncia la reunión nacional de cultura en Tampico, del 17 al 19 de febrero, de los 32 titulares de cultura del país. “La presidenta de CONACULTA, Consuelo Sàizar, y otros directivos del consejo, como del INBA e iNAH, entre otros”, agrega la nota. Para don Guillermo, se trata de allegarse fondos por 100 millones de pesos de parte de la federación y otros organismos internacionales para hacer posible proyectos de cultura para Tamaulipas. Y de “acuerdo a la importancia de los proyectos” es lo que se va invertir con referencia a los titulares de cultura del país. Para el fantástico Arredondo, que como el jugo redondea un valle de alegría en cuanto a dinero se trata. Pues según me dicen es un extraordinario gestor de recursos prontos. En cuanto a los apoyos internacionales para Tamaulipas, los resultados se verán pronto, o sea como arte de magia, en cuanto se dejen venir “5 los expertos alemanes que vendrán a Tamaulipas a impartir sus conocimientos a través de talleres”. Las castañuelas del risueño y fotogénico doctor Arredondo, está en la tinta que destila en cuanto al planeo de una política cultural inexistente basada en la parchilogia estética. Algo así, como remendar un pantalón para la fiesta de cumpleaños. Es decir para un cumpleaños tardío. Cuando lo que requiere es una política cultural, para mi basada en tres aspectos fundamentales: 1,La orientación a la formación de artistas y artesanos con una institución de las artes. 2,La promoción de los artistas de Tamaulipas, a través de sistemas becarios en México y el extranjero, en el aspecto creativo y formativo para educar. 3, La reorientación de las casas de cultura y relacionar en la practica la educación artística que se imparte en las escuelas publicas y privadas, en la mejora y calidad de sus planes de estudio.
Por años los parches han sido fatales. Las propuestas de espectáculo sobre la formación son apetitosas en cuanto a recursos económicos pero pésimos en cuanto a resultados. El estado sigue a la saga en cuanto a las artes. Por la ausencia de instituciones de formación artística. Los artistas se abren paso a pulso. La promoción de artistas es prácticamente nula, cada quien se rasca con sus uñas .Las casas de cultura están en el completo abandono y la educación artística en las escuelas son las “copias en yeso”. Para el fantástico doctor Guillermo Arredondo, se trata de redondear, con recursos contantes y sonantes para una política abstracta.
Dice Sabina Bernan; “que es curioso que un país con tanta historia, tradición y diversidad, donde la cultura es tema de muchos especialistas y quehacer de tantas instituciones, exista tan escasa participación de los ciudadanos en su disfrute y gestión” (Democracia Cultural, FCE).