agosto 05, 2014

Contracultura y desapariciones forzadas en Tamaulipas

 
Publicado el 30/07/2014
Acción por el regreso y memoria de Fernando Landeros, desaparecido en las calles de Ciudad Victoria, Tamaulipas, el 30 de julio de 2013.
Teatro para el Fin del Mundo.
México, D.F, 30 de julio de 2014.

Toztli Abril de Dios
Tiosh de Dios
Regina Flores Ribot
Micaela Gramajo
Bernardo Gamboa
Marco Norzagaray
Cámara y edición: Carlos Rodríguez
 

Desapariciones y violencia, la cotidianidad de las calles

Por: Gastón Gallardo
 
El sobrevivir en las calles de cualquier ciudad es menester para los artistas callejeros, ya sea sobre el camión, en el camino, en la plaza, siempre se puede sacar una moneda o una sonrisa en gratitud por tan noble trabajo: romper esquemas con una canción, romper la cotidianidad con un malabar en la esquina o con un buen chiste o acto artístico para la personas en general y sin distinción.
 
Quien realiza este tipo de trabajo se tiene que enfrentar a las inclemencias del clima sin ningún tipo de seguridad social, inclusive sin certeza de obtener ingreso alguno, esa es la pauta del artista callejero. Es el caso de Luis Fernando Landeros, un artista de teatro graduado de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) y miembro activo del colectivo de teatro guiñol del sur del mismo estado.
 
Trabajaba conjuntamente con otros dos compañeros, tanto en una obra de teatro con varias presentaciones en distintas ciudades, interactuando en las calles con sus marionetas. Omar Treviño y Jefte Morales son los nombres de los compañeros de Fernando Landeros, con quienes desapareció misteriosamente en Ciudad Victoria, capital de Tamaulipas, el 30 de julio de 2013.
 
Con la descripción de unas causas muy extrañas respecto su desaparición, con mucha tristeza seguimos recordando a nuestros desaparecidos que se suman a una lista muy extensa. Lista que solamente otorgan angustia para los familiares amigos y colaboradores de éstos 3 artistas y de todos los demás.
 

Contribución a la contra/cultura

Fernando Landeros es oriundo del sur de Tamaulipas, de Tampico para ser exactos, tenía aproximadamente un año viviendo en la capital de tal estado y con sus dos compañeros vivían en un departamento modesto a las orillas de las vías de ferrocarriles y a unos cuantos metros del río San Marcos, el cual atraviesa la ciudad. Desempeñaban actividades como actores y colaboradores en distintos proyectos fílmicos; construyeron una ocupación llamada “Centro Alternativo de Creaciones Artísticas S”, el ya conocido entre la banda como el CACAS.
 
El (CACAS) era un espacio a donde concurrían músicos, artistas gráficos y visuales, artistas escénicos, teatreros, poetas, así como cientos de personas solidarias con la contracultura en la ciudad. El lugar provoco muchas influencias, albergando distintos proyectos, desde lectura colectiva, conciertos, obras de teatro, muestras de arte, fiestas, así como pequeños bazares. Todo esto ocurrió durante 7 meses a partir de octubre de 2012, los compañeros desaparecidos participaron activamente en la mayoría de las actividades en el CACAS ya que eran parte de la organización de dicho centro, que desde el mes de agosto del presente año cerró sus puertas a todo tipo de actividad cultural.
 
Los compañeros se suman a una lista de decenas de miles  de desaparecidos en todo México, pero en especifico de Tamaulipas, lugar en donde existen cientos de denuncias de desapariciones forzadas por parte de la autoridad hacia campesinos, amas de casa, obreros así como la inserción de paramilitares que realizan también este tipo de actos con brutalidad antihumana. Se piensa que por la actividad cultural de los compañeros, es decir la representación gráfica/escénica/sonora de la realidad, han sido víctimas. Un blanco vulnerable que producía una interferencia con el sistema de pasividad y miedo impuesto a base de terror, represión y militarización. La ruptura de ese miedo y la agitación producida desde el contexto cultural en la capital del estado de Tamaulipas es sin duda una de las causas para que los compañeros fueran desaparecidos forzadamente, de una forma selectiva fueron víctimas de la exorbitante violencia fascista del estado mexicano. Una de las tareas fundamentales para los medios libres es la denuncia de las atrocidades que sufre el pueblo en general ante la guerra que ha instalado el estado mexicano en todos y cada uno de los rincones.
 
La esperanza de que vuelvan los compañeros es un impulso para quienes siguen soportando la tortura por su ausencia, los familiares, amigos y hermanos esperan su regreso, pues los desaparecidos nos faltan a todos.